El salmón es, además, una fuente importante de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3, particularmente de ácido eicosapentaenoico (20:5, EPA) y de ácido docosahexaenoico.
El consumo de EPA se asocia con la protección de la salud cardiovascular debido a que ejerce efectos de disminuir los triglicéridos, disminuir el colesterol y un buen efecto antiinflamatorio. |